Disimulando mientras te destruyo
Uno de los signos de los tiempos del sanchismo son las provocaciones y ofensas sistemáticas y gratuitas contra los católicos. Forma parte de la aplicación de la técnica de control de masas conocida como divide y vencerás, conocida entre los comunistas como "lucha de clases". Esto granjea muchos beneficios políticos: ayuda a mantener su identidad ideológica, fragmenta la sociedad entre buenos (nosotros, los sanchistas) y los malos (la iglesia católica de los pederastas) y además mantiene el estado de guerra permanente que le justifica para continuar como adalid de la lucha. Lucha que se perdería si no estuviera él y lucha que nunca acaba de rematarse por más tiempo que pase. Obras son amores y no buenas razones Su anticatolicismo y en concreto su anticlericalismo se manifiesta de múltiples maneras fehacientemente. Así, tenemos a Ángel Gabilondo , defensor del Pueblo en España desde 2021, lamentable Ministro de Educación español entre 2009 y 2011 y anteriormente rector de la U...