La pendiente resbaladiza
La pendiente resbaladiza es un argumento lógico, frecuentemente utilizado en debates éticos y políticos, que sostiene que permitir un determinado comportamiento, que anteriormente estaba prohibido, obligará tarde o temprano, a autorizar inevitablemente el siguiente eslabón en una cadena de nuevos cambios y permisos. Esta secuencia de cambios conducirá finalmente a aceptar supuestos que eran inadmisibles con anterioridad al primer cambio admitido.
La pendiente no afirma que vayan a ocurrir determinados hechos en el futuro, sino de que existen serios riesgos de que estos ocurran basándose en hechos reales sucedidos en otros lugares o tiempos en los que se aplicó el mismo mecanismo. La pendiente expresa inquietudes sobre posibles consecuencias, es fundamentalmente pragmática y pretende generar conciencia sobre riesgos potenciales.
En el contexto del control social, este argumento se utiliza a menudo para expresar precaución sobre la expansión de prácticas controvertidas. En cierto modo, esta técnica está muy relacionada con la ventana de Overton.
En resumen, la pendiente resbaladiza en el control social busca frenar la adopción de nuevas medidas alegando que, una vez iniciado el cambio, es imposible detener su deslizamiento hacia resultados inaceptables. Si bien la pendiente resbaladiza no es una técnica concluyente, ya que las variables implicadas son contingentes, en la práctica, puede ser útil para señalar problemas relevantes y promover deliberaciones más cuidadosas. Aunque la pendiente no es un argumento válido en un sentido lógico, tiene valor en la práctica como herramienta de alerta y reflexión.
La caja de Pandora es un mito griego donde Zeus entrega una tinaja (no caja) a la primera mujer, Pandora, con todos los males del mundo. Ella, movida por la curiosidad, la abre, liberando enfermedades, vejez y dolor, quedando solo la esperanza en el fondo. La caja de Pandora o la manzana de Eva son ejemplos en los que si se hubiera aplicado esta técnica, todos los males ocurridos después, no se habrían producido.
Mecanismo de Control Social
Alertar sobre la potencial aplicación de la pendiente resbaladiza permite avanzarse en el tiempo destapando riesgos e intenciones no declaradas con la intención de detener cambios normativos o nuevas prácticas por sus efectos negativos a largo plazo. La pendiente puede anticipar los potenciales problemas que puedan surgir como consecuencia de tomar malas decisiones en un momento dado. El uso de la técnica de la pendiente resbaladiza se basa muchas veces en que la experiencia demuestra que las líneas éticas se difuminan con el tiempo, convirtiendo la "pendiente" en una realidad.
Los precedentes históricos negativos, como los abusos en la investigación biomédica en la Alemania nazi, permiten alertar sobre las consecuencias futuras no deseables. Los precedentes históricos, aunque no garantizan que un efecto se repita, influyen en la valoración moral y en la regulación normativa que se produjo posteriormente. Este sería el caso del Código de Núremberg y los debates posteriores sobre eugenesia y los abusos en investigación biomédica.
El uso de precedentes negativos sirven para establecer límites éticos y normativos, como el consentimiento informado y los derechos fundamentales. La historia revela que los marcos normativos del pasado, aunque útiles, pueden quedar obsoletos ante nuevos riesgos. Es en estos casos donde la pendiente resbaladiza funciona como advertencia ante posibles peligros.
Esta técnica ya se empleó con éxito en el pasado en diferentes escenarios como el aborto, lo ocurrido con la gestión del CoViD19, lo que ya está ocurriendo con la Inteligencia Artificial o lo que ya se está aplicando al final de la vida en lo que se identifica con el eufemismo eutanasia, que no deja de ser un Asesinato Senil Impune o cacotanasia, siguiendo el caso de éxito del Asesinato Fetal Impune, conmunmente llamado aborto.
En Lógica y Filosofía analítica, se señala que este argumento puede ser falaz si no demuestra causalidad real entre las acciones realizadas y los efectos obtenidos. Existen muchas clases de falacias. El caso de la pendiente resbaladiza es un ejemplo de posible falacia argumentativa en la que, aunque haya una correlación entre el punto de partida y el de llegada, no siempre están vinculados. Que exista coincidencia en las consecuencias, no obliga a que ambas estén correlacionadas.
En este sentido, hay que distinguir entre las pendientes resbaladizas falaces que carecen de evidencia empírica y la válidas, basadas en datos históricos reales.

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