Ni pa eso servís
Erika Hilton, un diputado trans que se hace pasar por mujer, ha sido elegido para presidir la Comisión de la Mujer en Brasil.
Con once votos a favor y diez en blanco, sin ningún voto en contra. Los zurdos, cómo no, enarbolaron la bandera de la inclusión al sustituir a una parlamentaria indígena, también del Partido Socialismo y Libertad (PSOL). Hilton también suele definirse como “un travesti negro, de la periferia”.
Es curiosa la lectura que se puede hacer de esto. Entiendo que el feminismo de verdad, el que lucha por los derechos de las mujeres biológicas, esté de uñas, nunca mejor dicho. Porque la lectura de esta situación evidencia que las mujeres no son aptas, ni para dirigirse a sí mismas.
Es como si todas las feministas hubieran sido abducidas o flasheadas por un Neuralizador de la película de los "Hombres de negro".
esta situación kafkiana sería algo así como darle la razón al machismo más recalcitrantemente griego que afirma que las mujeres son ciudadanas de segunda y que tienen que ser tuteladas siempre por un hombre.
Y como quedaría poco progresista que un tío lo hiciera explícitamente, para disimular y desactivar preventivamente la justa disidencia, visten al tío de mujer para que finja serlo y así, las que se han tragado el relato de men in Black y su neuralizador, se creen encima que son modesnas, inclusivas y empoderadas. Disculpen el uso de neolengua, pero es que así las afectadas lo entenderán mejor. ¿Acaso no existe ninguna mujer lo suficientemente capacitada para ejercer el cargo? ¿Se imaginan ustedes que el ministro Iceta, un gran tenedor de piso, como ministro de la vivienda?
La falacia se completa cuando un tío mediocre, al que en su entorno no habría alcanzado ni para ser militante de base, se disfraza y llega a lo más alto.
Torrente, presidente, apunta ésta para tu siguiente película.

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