Corralitos
Para poder estabular al ganado salvaje y poder explotarlo en beneficio del granjero, nunca en beneficio del propio ganado, hay que seguir un protocolo de actuación muy conocido entre los ganaderos, pero no por ello menos eficaz. Y es eficaz porque es importante que el ganado no lo conozca o al menos, no sea consciente de que se lo están aplicando.
El método
El método se denomina corralito. Un corralito consiste en:
1.- Ir colocando cercas al ganado en su hábitat natural. El objetivo de esta fase es que el ganado salvaje. o sea, tú, se acostumbre a la existencia de un nuevo elemento artificial, colocado por el ganadero. La intención de esta fase es la de conseguir que el ganado acepte su presencia, como si fuera un elemento natural más que siempre ha estado ahí. Deben aparecer al principio unas pocas vallas dispersas en lugares que no dificultan la vida salvaje habitual de la manada. El ganado no debe percibir ninguna limitación de su libertad.
Es importante que, al principio, se gane la confianza del ganado, que no debe ver en las vallas ninguna amenaza; que las perciba como algo necesario e incluso útil, incluso aunque la utilidad práctica que le de el ganado no coincida con la esperada por el ganadero. Insisto, lo importante es que aceptes la mera existencia de la valla como un elemento natural más del entorno. Nunca debe percibirse como algo hostil o malo, sino como algo bueno o al menos, neutro.
Sería el caso de rotular en el suelo las plazas de aparcamiento en la calle o colocar contenedores de basura para facilitar su recogida.
2.- Seguidamente se van colocando más y más vallas bordeando una zona amplia que permita el habitual desarrollo de la actividad salvaje del ganado en libertad. Lo importante es que cada vez que se coloca una valla nueva, no se supere NUNCA el umbral de rechazo o dispare el recelo de la manada. Es decir, que no hayan incidentes con las vallas o que incluso sirvan de entretenimiento. La reputación de las vallas no debe atacarse porque entonces todo el proceso se detiene o incluso debería retraerse, con el consiguiente desgaste reputacional del ganadero y retraso en la obtención de sus beneficios.
La proliferación de vallas llega, tarde o temprano, a impedir el paso a un pequeño páramo sin importancia en el que hay ricos pastos, pero no importa porque el paso al páramo era lago difícil y además, todavía quedan muchos ricos pastos en el resto de la pradera. Ese día es el punto de inflexión porque la manada ha asumido que la vallas pueden impedir el acceso a recursos, anteriormente gratuitos, que ahora cobran más valor para la manada. Aplicando la ecuación coste/beneficio, a la manada, en su conjunto, la situación le sigue pareciendo aceptable porque no se alcanza el umbral de rechazo ni dispara el recelo de la manada.
4.- Llega un día en el que el cerco finaliza su construcción. Este cerco sólo dispone de una entrada al mismo. Aunque es amplio, obviamente, sólo alguna res se cuela ahí, bien por curiosidad o por ignorancia. Para estimular la entrada voluntaria del ganado, el granjero,ha puesto un suculento manjar dentro: pasto fresco, recién cortado y forraje aromático que atrae la atención del ganado. Pasto obtenido del terreno donde antes vivía libremente el ganado. Huele bien y atrae a los más hambrientos y necesitados. El objetivo es que entren los "early adopters", es decir, los más necesitados, los más cómodos, los que más quieren hacerse notar, los que desean parecer modernos, aunque no sepan muy bien eso que es...
Sería el caso de las subvenciones al transporte público, a los coches eléctricos e híbridos, los descuentos por contratación de la póliza de seguros o el contrato de telefonía que sólo aplica descuentos en los seis primeros meses, el pasaporte CoViD que perjudica a los no vacunados, es decir, a los que todavía están fuera del corralito...
Fuera del corralito hace frío (no puedes entrar en un bar ni usar medios de transporte sin pasaporte CoViD) y hay cada vez menos pasto, más restricciones, más impuestos al gasóleo... De eso ya se encarga el ganadero multinacional, gobierno o institución pública. Dentro, de momento, se está bien y se disfruta de beneficios de los que carecen los díscolos o reticentes que no se someten. El Islam funciona igual. De hecho, etimológicamente, Islam significa sometimiento.
Dentro del corralito hay pasto abundante y dicen que el vallado impide que los lobos entren a comerse a los dulces terneritos. Todo parece ventajas. Fuera ya no queda pasto que comer o es de baja calidad o cuesta mucho acceder a él. Fuera de la cerca, ya se encarga el ganadero de que el coste cada vez sea mayor para un beneficio cada vez más mermado. Persistir en su situación no parece razonable.
5.- El efecto manada hace que los reticentes a entrar acaben entrando también al redil. Al principio, es posible que algún miembro de la manada pase por el cierre, proteste, embista... pero la valla debe de resistir. No debe ceder hasta que finalmente, todo el ganado esté en el redil. Hay que conseguir que el rebaño acepte la mentira: soy inamovible. Mi presencia es superior a la tuya. Yo impongo y tú acatas.
6.- Llega un momento en el que el cerco se cierra y ya nadie puede salir del cerco. Es más, todos han aceptado la presencia necesaria del vallado. Normalmente la coartada suele ser por tu seguridad.
7.- Cada día, se elimina una valla y se va cerrando el círculo, limitando cada vez más el ecosistema en el que se desenvuelve el ganado. El punto llega a tal extremo que el pasto que queda en el cercado ya está muy limitado y es necesario un poco más aporte externo. Aún así, la manada está contenta. Tiene pasto en abundancia, y sin necesidad de moverse. Todo fluye. Sí que es verdad que ahora, para poder comer pasto, hay que dejarse sacar la leche, pero compensa en la ecuación coste/beneficio de las reses que están dentro.
8.- Entonces es cuando el ganadero comienza la explotación sistemática y continuada del rebaño estabulado, antaño manada salvaje.
Este proceso de control social puede ser ayudado por otras técnicas complementarias que vienen en su ayuda, como la ventana de Overton, también conocida como la pendiente deslizante o la metodología de la rana en agua hirviendo.
Corolario
Finalmente, el rebaño
- Que antes vagaba libre por toda la montaña, se ha convertido en ganado estabulado en una miserable prisión del páramo al que llaman establo.
- Que antes era dueño de sí mismo, ahora es un ganado sumiso al ganadero.
- Al que antes devoraba el lobo, del cual no dependían, que sabía que era su depredador y enemigo y del cual podían defenderse; ahora es devorado por el ganadero, al que consideran amigo y del cual no pueden defenderse.
- Era autosuficiente y no dependía del lobo, ahora que no sabe cómo sobrevivir sin la presencia del ganadero.
- Tiene ahora limitada y condicionada su existencia según la voluntad del ganadero.

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