Múltiples marcas, una única compañía


En paralelo a la politización de ámbitos de la vida a los que no corresponde estar politizados, se ha producido una entrada de conocimientos en la política que provienen de otros ámbitos. Uno de ellos, ha sido la teoría económica o empresarial. La conversión de la política en un producto de consumo de masas, ha obligado a emplear técnicas de márketing para promover determinados "productos" políticos que hay que vender al electorado o incluso diseñar nuevos partidos para poder satisfacer determinada demanda del "mercado".

Así en el primer caso de venta de "productos políticos" hay ejemplos palmarios como el famoso "OTAN, de entrada, NO" a la posterior entrada en la "Alianza Atlántica" y al segundo, pertenece la gestación, por parte de Rubalcaba, ministro del interior socialista con Zapatero, del movimiento 15M que canalizara la desesperación de una gran masa de personas de izquierdas que si no hubiera tenido aquella toma de masa para desactivarse, podría haber dado lugar a un mar de revueltas que habrían acabado anticipadamente con el PSOE. Un ataque de falsa bandera permitido por el sistema para mantener al sistema.

Marca múltiple

Esta entrada se va a focalizar en el uso de la conocida estrategia de marca múltiple. Esta técnica de márketing consiste en la comercialización de productos o líneas de productos como si fueran marcas diferentes gestionadas por distintas empresas que fingen ser incluso competencia. Esta estrategia de marca aplicada a la política brinda una mayor flexibilidad, ya que cada producto o línea (partido político) se promociona con su aparente marca única e independiente del resto. 

De esta forma se entiende mejor la secuencia de titulares en los cuales, 

Diferentes marcas, pero una misma empresa matriz que los controla a todos. Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.

Un fracaso en un producto no impacta en toda la marca, ya que cada una tiene su identidad y posición independiente en el mercado. Esto permite a la empresa diversificar y abordar diferentes segmentos de mercado de manera más efectiva.

Claros ejemplos de esto son

  • Inditex que posee y opera a Zara, Massimo Dutti, Pull & Bear, Bershka, Stradivarius... 
  • Coca-Cola, que además de comercializar la famosa marca de cola, Ofrece Sprite o Fanta, Powerade... 
  • Unilever que es propietaria de marcas como Dove, Axe, Sunsilk y Rexona...

Marcas políticas múltiples

Aplicando esta técnica empresarial de márketing, que ha tenido tanto éxito en el mercado, al mundo político, se consiguen varios objetivos políticos:

  • Se prostituye la política convirtiéndola en un producto de consumo de masas. Producto al que se le puede aplicar todas las técnicas conocidas de márketing y publicidad con el que captar la mayor cantidad de mercado para nuestra empresa, que ya deja de ser un partido político.
  • Las ideas políticas son sustituidas por productos cuidadosamente diseñados para ser consumidos por el mercado.
  • Diversificar en marcas permite diseñar cada una para atender a un segmento específico de electorado. Es muy importante conocer la realidad del mercado para poder diseñar el producto político acorde con las inquietudes del grupo al que va dirigido, eliminando aquella oferta que no compensa por el tamaño del público objetivo o porque quita homogeneidad a la oferta.
  • Segmentar el mercado permite acceder a público más concreto, capturarlo y diferenciarse de la competencia mediante la oferta más específica.
  • Generar lealtad a la marca ya que los clientes pueden encontrar productos políticos que se ajustan a su estilo y preferencias. Esto contribuye a la retención de "clientes" y al crecimiento de la "empresa matriz".
  • Por otro lado, si se cometen pifias o si la "marca" no responde a las expectativas de sus "clientes", siempre se puede dejar perder, quemarla y utilizar sus brasas para construir la nueva. Así,  el Partido Comunista de España (PCE), las Mareas, Izquierda Unida, En Común, Unidas Podemos y Sumar son ejemplos de marcas que cuando entran en declive y pierden el favor del mercado, hay que crear nuevas marcas, empleando las cenizas de las anteriores. De esta manera, se mantiene, tanto la ilusión del electorado, como la cuota de mercado que permita sobrevivir a la empresa matriz. UCD, CDS y UPyD son ejemplos de marcas quemadas que tuvieron que ser sustituidas por otras que competían por el mismo segmento de votantes. AP y PP, con sus diferentes logos y "restilings" es otro intento de mantenerse en el mercado.

Conclusión

Urge formar a la ciudadanía en estos temas, despertarla y promover el análisis crítico de la realidad, destapando las tácticas y técnicas de márketing que se emplean desde los think tanks y asesores políticos.

Hay que despertar a la ciudadanía para detectar a los desaprensivos arribistas que conciben la política no como un servicio altruista a sus conciudadanos, sino como una empresa de explotación de ganado, donde el ganado eres tú.

Es momento de exigir a los políticos coherencia, transparencia y claridad en sus propuestas, concreción en los pasos a realizar y mecanismos que impidan realizar actividades no reseñadas en sus propuestas políticas. 

Como decía Julio Anguita: "Programa, programa y programa"
 

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